El Par Biomagnético: qué es, qué dice la evidencia y cómo lo planteamos en Artemisa
Una práctica con muchos seguidores y un encuadre clínico aún por demostrar
Una práctica con muchos seguidores y un encuadre clínico aún por demostrar

El Par Biomagnético es una práctica desarrollada en 1988 por el médico mexicano Isaac Goiz Durán. Consiste en aplicar pares de imanes de polaridad opuesta sobre puntos del cuerpo. Tiene una comunidad amplia de practicantes en países hispanohablantes. Su eficacia clínica no ha sido demostrada por la evidencia científica al uso. En Artemisa lo planteamos como experiencia de bienestar complementario, con disclaimers claros.
El Par Biomagnético fue desarrollado en 1988 por el doctor Isaac Goiz Durán, médico cirujano mexicano. Su hipótesis central: ciertos puntos del cuerpo pueden mostrar alteraciones de pH detectables, y la aplicación de pares de imanes de polaridad opuesta (uno polo norte, otro polo sur) ayudaría a restablecer un equilibrio bioeléctrico.
La práctica se extendió en países hispanohablantes —especialmente México, Argentina, España— a través de la formación de practicantes en cursos abiertos. Existen libros del propio Goiz que la describen, y comunidades activas que la practican y enseñan.
Tumbado en camilla, vestido. El practicante explora puntos del cuerpo siguiendo un protocolo aprendido. Cuando identifica un par —dos puntos que considera vinculados— coloca un imán en cada uno durante varios minutos. La sesión es silenciosa, no invasiva, indolora.
No hay corriente eléctrica. No hay agujas. Solo imanes en contacto con la ropa o la piel. Para muchas personas la experiencia es relajante per se, independientemente del marco interpretativo.
Vamos a ser claros: el Par Biomagnético no cuenta con respaldo científico al nivel exigido por la medicina basada en la evidencia. Las publicaciones que existen son mayoritariamente del propio Goiz y de su comunidad, no en revistas de alto impacto con revisión por pares independiente. Los estudios clínicos rigurosos, controlados y replicados son escasos o inexistentes.
El Ministerio de Sanidad de España, en su Plan para la protección de la salud frente a las pseudoterapias (2018), incluye el biomagnetismo en su listado. Esto significa que las autoridades sanitarias lo consideran sin respaldo científico suficiente para reconocerlo como práctica terapéutica reglada.
El Par Biomagnético existe, tiene una comunidad de practicantes amplia, y muchas personas reportan experiencias subjetivas positivas. Su eficacia clínica no está demostrada y las autoridades sanitarias lo consideran pseudoterapia. En Artemisa lo ofrecemos con honestidad: lo enmarcamos como bienestar complementario, no como medicina, y respetamos tu derecho a decidir si te interesa probarlo o no.
Nota importante: Este artículo es informativo y refleja la postura del Ministerio de Sanidad. El biomagnetismo en Artemisa es una experiencia de bienestar complementario, no un tratamiento médico. No diagnostica ni cura enfermedades.
Si lo que has leído tiene sentido para ti y quieres explorarlo en tu propio cuerpo, estamos aquí para acompañarte.
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